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Los Milagros De Los Apostoles


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2 respuestas en este tema

  #1 luisRios

luisRios

    Miembro Activo

  • Aspirante
  • 1 Mensajes

Publicado 22 noviembre 2010 - 04:03

he leido la Biblia y quisiera saber si despues de recibir el espiritu santo ( espiritu de la Verdad ) se habla en otras lenguas, como dicen angelicales.

Con respecto a los Milagros de Jesus, el dio la orden a sus Apostoles de sanar enfermos, echar fuera demonios, resucitar muertos, eso nos enseña la Biblia.

Sus opiniones por favor.

Muchas Gracias por su apoyo.

  #2 Luis Orlando

Luis Orlando

    Miembro Activo

  • Forista Senior
  • 85 Mensajes

Publicado 22 noviembre 2010 - 06:13

Saludo Luis creo que esta pregunta es tu presentación, de cualquier forma sea bienvenido respecto a tu pregunta de hablar otras lenguas después de haber recibido el espíritu pues hasta ahora en lo que yo he leído en LU no encontrado este milagro, lo que si se es que el espíritu de la verdad tiene el don de poner en sintonía al hombre de fe con el cosmos es muy posible que los ángeles le susurren a la persona respuestas y decisiones de Luz pero no se en que lenguaje.

El Lu nos aclara que el Espíritu de la Verdad es el don que nos regalo nuestro creador Jesús de Nevadon después de su” sacrificio” o auto otorgamiento.

El espíritu Santo es la presencia divina del espíritu Materno.

El Espíritu Residente es la chispa o presencia del Padre

Muy seguramente otros hermanos te darán otras opiniones.

Fraternalmente

Orley



  #3 Thomas Sanchez Mateos

Thomas Sanchez Mateos

    Miembro Senior

  • Forista Senior
  • 937 Mensajes

Publicado 22 noviembre 2010 - 06:46

Hola Luis.

Verdaderamente interesante lo que nos enseña la Biblia.No sé responder de momento a tu reclamo pero te mando un poco de lectura muy buena abrazo.gif
¿Qué nos enseña el Libro de Urantia?


LA VERDAD Y LA FE

La verdad no se puede definir con palabras, sino solamente viviéndola. La verdad es siempre más que el conocimiento. El conocimiento se refiere a las cosas observadas, pero la verdad trasciende estos niveles puramente materiales en el sentido de que se asocia con la sabiduría y engloba unos imponderables tales como la experiencia humana e incluso las realidades espirituales y vivientes. El conocimiento se origina en la ciencia; la sabiduría, en la verdadera filosofía; la verdad, en la experiencia religiosa de la vida espiritual. El conocimiento trata de los hechos; la sabiduría, de las relaciones; la verdad, de los valores de la realidad.

(1459.3) 132:3.3 El hombre tiende a cristalizar la ciencia, a formular la filosofía y a dogmatizar la verdad, porque tiene pereza mental para adaptarse a las luchas progresivas de la vida, y porque tiene también un miedo terrible a lo desconocido. El hombre normal es lento en introducir cambios en sus hábitos de pensamiento y en sus técnicas de vida.

(1459.4) 132:3.4 La verdad revelada, la verdad descubierta personalmente, es la delicia suprema del alma humana; es la creación conjunta de la mente material y del espíritu interior. La salvación eterna de este alma que discierne la verdad y que ama la belleza, está asegurada por ese hambre y esa sed de bondad que conducen a este mortal a desarrollar una sola finalidad, la de hacer la voluntad del Padre, encontrar a Dios y volverse como él. Nunca existe conflicto entre el verdadero conocimiento y la verdad. Puede haber conflicto entre el conocimiento y las creencias humanas, las creencias teñidas de prejuicios, deformadas por el miedo y dominadas por el terror de tener que afrontar los nuevos hechos de los descubrimientos materiales o de los progresos espirituales.

(1459.5) 132:3.5 Pero el hombre nunca puede poseer la verdad sin el ejercicio de la fe. Esto es así porque los pensamientos, la sabiduría, la ética y los ideales del hombre nunca se elevarán por encima de su fe, de su esperanza sublime. Y toda verdadera fe de este tipo está basada en una reflexión profunda, en una autocrítica sincera y en una conciencia moral intransigente. La fe es la inspiración de la imaginación creativa impregnada de espíritu.

(1459.6) 132:3.6 La fe actúa para liberar las actividades superhumanas de la chispa divina, el germen inmortal que vive dentro de la mente del hombre, y que es el potencial de la supervivencia eterna. Las plantas y los animales sobreviven en el tiempo mediante la técnica de transmitir partículas idénticas de sí mismos de una generación a la siguiente. El alma humana del hombre (la personalidad) sobrevive a la muerte física asociando su identidad con esta chispa interior de divinidad, que es inmortal, y que actúa para perpetuar la personalidad humana en un nivel continuo y más elevado de existencia progresiva en el universo. La semilla oculta del alma humana es un espíritu inmortal. La segunda generación del alma es la primera de una serie de manifestaciones de la personalidad en existencias espirituales y progresivas, que sólo terminan cuando esta entidad divina alcanza la fuente de su existencia, la fuente personal de toda existencia, Dios, el Padre Universal.

(1459.7) 132:3.7 La vida humana continúa — sobrevive — porque tiene una función en el universo, la tarea de encontrar a Dios. El alma del hombre, activada por la fe, no puede detenerse hasta haber alcanzado esta meta de su destino; y una vez que ha conseguido esta meta divina, ya no puede tener fin porque se ha vuelto como Dios — eterna.

(1460.1) 132:3.8 La evolución espiritual es una experiencia de la elección creciente y voluntaria de la bondad, acompañada de una disminución igual y progresiva de la posibilidad del mal. Cuando se alcanza la finalidad de elección de la bondad y la plena capacidad para apreciar la verdad, surge a la existencia una perfección de belleza y de santidad cuya rectitud inhibe eternamente la posibilidad de que emerja siquiera el concepto del mal potencial. El alma que conoce así a Dios no proyecta ninguna sombra de mal que ocasione dudas, cuando funciona en un nivel espiritual tan elevado de divina bondad.

(1460.2) 132:3.9 La presencia del espíritu del Paraíso en la mente del hombre constituye la promesa de la revelación y la garantía de la fe de una existencia eterna de progresión divina para todas las almas que tratan de identificarse con este fragmento espiritual interior e inmortal del Padre Universal.

(1460.3) 132:3.10 El progreso en el universo está caracterizado por una libertad creciente de la personalidad, porque está asociado con el logro progresivo de niveles cada vez más elevados de comprensión de sí mismo y del consiguiente dominio voluntario de sí mismo. Alcanzar la perfección del dominio espiritual de sí mismo equivale a consumar la independencia en el universo y la libertad personal. La fe alimenta y mantiene al alma del hombre en medio de la confusión de su orientación inicial en un universo tan vasto, mientras que la oración se convierte en el gran unificador de las diversas inspiraciones de la imaginación creativa y de los impulsos de fe de un alma que trata de identificarse con los ideales espirituales de la divina presencia interior y asociada.

(1460.4) 132:3.11 Nabon se quedó muy impresionado con estas palabras, tal como le sucedía con cada una de sus conversaciones con Jesús. Estas verdades continuaron ardiendo dentro de su corazón, y prestó una gran ayuda a los predicadores del evangelio de Jesús que llegaron más tarde. El Libro de Urantia

La Segunda Venida Del Maestro
En su contestación adicional a la pregunta de Pedro, Jesús dijo: «¿Por qué continuáis creyendo que el Hijo del Hombre se sentará en el trono de David, y esperáis que se cumplan los sueños materiales de los judíos? ¿No os he dicho todos estos años que mi reino no es de este mundo? Las cosas que ahora contempláis a vuestros pies están llegando a su fin, pero éste será un nuevo comienzo, a partir del cual el evangelio del reino se extenderá por todo el mundo, y esta salvación se difundirá a todos los pueblos. Cuando el reino haya llegado a su plena madurez, estad seguros de que el Padre que está en los cielos no dejará de visitaros con una revelación ampliada de la verdad y con una demostración realzada de la rectitud, tal como ya ha otorgado a este mundo a aquel que se convirtió en el príncipe de las tinieblas, y luego a Adán, que fue seguido por Melquisedek, y en nuestros días, al Hijo del Hombre. Mi Padre continuará así manifestando su misericordia y mostrando su amor, incluso a este mundo oscuro y malvado. Después de que mi Padre me haya investido con todo el poder y la autoridad, yo también continuaré siguiendo vuestra suerte y guiándoos en los asuntos del reino mediante la presencia de mi espíritu, que pronto será derramado sobre todo el género humano. Aunque así estaré presente con vosotros en espíritu, también prometo que regresaré algún día a este mundo donde he vivido esta vida en la carne y he logrado la experiencia simultánea de revelar a Dios a los hombres y de conducir los hombres hacia Dios. Tengo que dejaros muy pronto y reemprender el trabajo que el Padre me ha confiado, pero tened buen ánimo, porque volveré algún día. Mientras tanto, mi Espíritu de la Verdad de un universo os confortará y os guiará.

(1915.1) 176:2.4 «Ahora me veis débil y en la carne, pero cuando regrese será con poder y en el espíritu. Los ojos de la carne contemplan al Hijo del Hombre en la carne, pero sólo los ojos del espíritu contemplarán al Hijo del Hombre glorificado por el Padre y apareciendo en la Tierra en su propio nombre.

(1915.2) 176:2.5 «Pero la época de la reaparición del Hijo del Hombre sólo se conoce en los consejos del Paraíso; ni siquiera los ángeles del cielo saben cuándo sucederá esto. Sin embargo, deberíais comprender que cuando este evangelio del reino haya sido proclamado en el mundo entero para la salvación de todos los pueblos, y cuando la era haya alcanzado su plenitud, el Padre os enviará otra donación dispensacional, o si no, el Hijo del Hombre regresará para juzgar la era.

(1915.3) 176:2.6 «Y ahora, en lo que se refiere a las tribulaciones de Jerusalén, de las cuales os he hablado, esta generación no pasará hasta que se cumplan mis palabras; pero en lo que respecta a la época de la nueva venida del Hijo del Hombre, nadie en el cielo o en la Tierra puede atreverse a hablar de ello. Pero deberíais ser sabios en lo que se refiere a la maduración de una era; deberíais estar alertas para discernir los signos de los tiempos. Cuando la higuera muestra sus ramas tiernas y brotan sus hojas, sabéis que el verano está cerca. De la misma manera, cuando el mundo haya pasado por el largo invierno de la mentalidad materialista y discernáis la venida de la primavera espiritual de una nueva dispensación, deberíais saber que se acerca el verano de una nueva visita.

(1915.4) 176:2.7 «Pero, ¿cuál es el significado de esta enseñanza relacionada con la venida de los Hijos de Dios? ¿No os dais cuenta de que cuando cada uno de vosotros sea llamado a abandonar la lucha de la vida y a traspasar la puerta de la muerte estará en la presencia inmediata del juicio, frente a frente con los hechos de una nueva dispensación de servicio en el plan eterno del Padre infinito? Aquello a lo que el mundo entero debe de hecho enfrentarse literalmente al final de una era, cada uno de vosotros, como individuo, tiene que enfrentarse con toda seguridad, como experiencia personal, cuando llegue al final de su vida física, y con ello pase a enfrentarse a las condiciones y a las exigencias inherentes a la revelación siguiente de la evolución eterna del reino del Padre.»

(1915.5) 176:2.8 De todos los discursos que el Maestro dio a sus apóstoles, ninguno causó nunca tanta confusión en sus mentes como éste, pronunciado este martes por la noche en el Monte de los Olivos, sobre el doble tema de la destrucción de Jerusalén y de su propia segunda venida. Por consiguiente, las narraciones escritas posteriormente, basadas en los recuerdos de lo que el Maestro había dicho en esta ocasión extraordinaria, concordaron poco entre sí. En consecuencia, como los relatos dejaron en blanco muchas cosas que se dijeron este martes por la noche, surgieron muchas tradiciones. A principios del siglo segundo, un apocalipsis judío sobre el Mesías, escrito por un tal Selta, que estaba ligado a la corte del emperador Calígula, fue íntegramente copiado en el Evangelio según Mateo, y posteriormente añadido (en parte) a los relatos de Marcos y de Lucas. En estos escritos de Selta fue donde apareció la parábola de las diez vírgenes. Ninguna parte de los escritos evangélicos sufrió nunca una interpretación errónea tan confusa como la enseñanza de esta noche. Pero el apóstol Juan nunca se dejó confundir de esta manera.

(1915.6) 176:2.9 Mientras estos trece hombres reanudaban su camino hacia el campamento, permanecían callados y bajo los efectos de una gran tensión emocional. Judas había ratificado finalmente su decisión de abandonar a sus compañeros. Ya.....

Saludos
Thomas
Tresinseparablesonsiete
Que la Paz de Cristo siga creciendo en tú corazón y mente


Ficheros Adjuntos


 

 Nos seguimos herman@s camaradas ...

 

Qué la Paz y el Conocimiento del Maestro Creador Hermano Mayor Jhosué siga creciendo en tú corazón y mente !!!

                               Sea el corazón la mente , y sea  la mente el corazón

                                      Para dar Amor debemos ser inteligentes

                                                     Tresinseparablesonsiete





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